nov 18 2008
Mi vida sin jugar a World of Warcraft
Os voy a hablar de mi gran debilidad “World of Warcraft” magnífico juego online donde he conocido a gente maravillosa e invertí gran parte (por no decir todo) de mi tiempo libre y noches antes de acostarme.
He disfrutado con este juego más que con cualquier otra cosa “Xunilzita” mi personaje en el reino de Minahonda, una Elfa de la Noche druida nivel 70 en la rama de Equilibrio ha sido y será la niña de mis ojos por mucho tiempo pero he de reconocer que era tal mi pasión que se volvió en una adicción.
A las puertas casi de la tan esperada expansión “Wrath of the Lich King” decidí darme de baja aunque sin borrar mi personaje (la verdad que para eso no estoy preparada), es increíble como un juego te puede absorver tanto hasta el punto de que casi todos mis pensamientos y proyectos iban orientados al juego.
Sé que siempre hay que tener un límite pero en este caso era mejor cortar por lo sano y empezar a disfrutar de otras cosas en el tiempo libre y también retomar aquellas que abandoné.
Haciendo una balanza la verdad es que dejarlo fue lo mejor
desde que no soy un Lechucico lanzando Fuego Estelar a porrones por las mazmorras o yendo de raid tengo horas de sueño ganadas, mi guitarra de nuevo sonando (de hecho me he agenciado una eléctrica para que haga compañía a la española), estoy experimentando con las apis de facebook y todo aquello que me llama la atención, sin mencionar un proyecto que voy a emprender con una compi del que ya hablaré más adelante.
A lo único que no he renunciado es a mis mazos de cartas wow
que sigo con su colección en busca de “amiwitos” para hacer intercambios.
Y esta es mi nostálgica vida sin wow con muchos beneficios pero siempre con ese toque amargo cuando recuerdo lo bien que me lo pasaba haciendo la gamberra por Terrallende.
